Diferencia modelos conceptual, lógico y físico para pasar desde conceptos del dominio hasta estructuras de datos e implementación sin mezclar niveles de decisión.
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Conceptual, lógico y físico no son tres dibujos obligatorios: son tres niveles de decisión. Separarlos evita que una limitación tecnológica se disfrace de regla del negocio.
El modelado de datos evoluciona desde significado hasta implementación.
Texto
Conceptual → qué información existe y qué significa
Lógico → cómo se estructura, identifica y relaciona
Físico → cómo se implementa y optimiza en una tecnología concreta
Cada nivel responde preguntas distintas y debe conservar las decisiones válidas del anterior.
Saltar directamente a tablas suele producir nombres técnicos, relaciones accidentales y reglas ocultas. Permanecer solo en un modelo conceptual, en cambio, no permite implementar integridad ni consultas. Los niveles conectan ambos extremos.
Representa conceptos del negocio y sus relaciones sin comprometerse con tipos SQL, índices o estrategia de almacenamiento.
Ejemplo:
Texto
Cliente realiza Pedido
Pedido contiene Producto con cantidad y precio acordado
Pedido pertenece a una Sucursal
Aquí interesa aclarar significado: ¿producto significa referencia comercial o presentación vendible? ¿el precio pertenece al producto actual o debe conservarse como snapshot de la venta?
“Cliente corporativo” y “cliente individual” pueden modelarse físicamente con una tabla común, tablas separadas o atributos discriminadores. La elección depende de reglas, consultas y evolución; no existe una transformación universal.
El nombre o precio actual no siempre sirve para reconstruir una transacción pasada. Decide qué valores se referencian y cuáles se copian como snapshot.
En sistemas pequeños puede existir un único diagrama con etiquetas que distingan niveles. Sepáralos cuando la audiencia, complejidad o ritmo de cambio haga que mezclar detalles dificulte la comprensión.